El Peso de la Oración
Poco después de la Segunda Guerra Mundial una mujer entró en una tienda de alimentación y pidió comida suficiente para una comida de Navidad para sus hijos. Cuando el dueño preguntó cuánto podría pagar, ella respondió:
- Mi marido murió en la guerra. La verdad es que no tengo nada que ofrecer mas que una pequeña oración.
La Carta
Leí acerca de unos niños en una clase de escuela dominical que le escribieron una carta a un misionero para hacerle saber que estaban orando por él. El maestro de la clase les informó: "Niños, el misionero es una persona bastante ocupada, así que no esperen que les conteste". La carta de una niñita leía así: "Querido hermano Brown: Estamos orando por usted, no esperamos una respuesta". Tristemente, ¡así es como oramos!
Dios aun habla con las personas
Un joven de vida espiritual fue a una reunión de estudio de la Biblia en la residencia de un matrimonio amigo. Era noche de jueves. El matrimonio dividió el estudio entre oír a Dios y obedecer la palabra del Señor. El joven no podía dejar de querer saber si "Dios aun habla con las personas". Después del estudio, el salió para tomar un café con los amigos que estaban en la reunión familiar, y discutían un poco más sobre el mensaje de esa noche.
La Mariposa y la Flor
Cierta vez, un hombre pidió a Dios una flor y una mariposa. Pero Dios le dio un cactus y una oruga. El hombre quedó triste, pues no entendió por que su pedido llego errado. Luego pensó: Con tanta gente que atender...y resolvió no cuestionar.
El Poder de la Oración
Durante la guerra en Corea, un hombre fue gravemente herido en un campo de batalla en Heartbreak Ridge. Sus amigos estaban cubiertos en una cueva de zorros como a 10 metros del lugar cuando este fue herido en una emboscada. Mientras el fuego continuaba, los otros hombres discutían entre ellos que hacer. Pero como el fuego era intenso era difícil seguir arrastrándose y traer a su compañero herido, pues eso significaría la misma muerte.
Identificador de Llamadas
Un sábado en la noche algunas semanas atrás, el Pastor de una Iglesia se encontraba trabajando hasta tarde y decidió llamar por teléfono a su esposa antes de salir de regreso hacia su casa. Eran alrededor de las 10 de la noche, pero su esposa no contestó el teléfono. El Pastor dejó que timbrara varias veces, pero ella no contestó... El pensó que su esposa ya estaría descansando, pero decidió hacer unas cosas que estaban pendientes y volver a intentar unos minutos después.