Buenos Días
Buenos días. Yo soy Dios. Hoy voy a estar manejando todos tus problemas.
Por favor recuerda que Yo no necesito de tu ayuda. Si con el diablo te ha sucedido estar en una situación que no has podido manejar y te dice resuelvela, no intentes resolverla. Te ruego que lo ponga en la caja (algo por Jesús a hacer). Será tomado en mi tiempo, no en el tuyo.
El Camino de la Vida
Al principio vi a Dios como mi observador, mi juez, tomando nota de todas las cosas que hice mal, como para saber si merecía el cielo o el infierno cuando muera. El estaba allí para sortear como un presidente. Reconocí Su foto pero realmente no le conocía. Pero más adelante, cuando conocí a Cristo pareció como que si la vida fuera como andar en bicicleta. Pero era como una bicicleta tándem, y vi que Cristo estaba atrás ayudándome con el pedal.
Ángeles en el Callejón
Diana, una joven estudiante cristiana de la universidad, estaba en casa en el verano. Fue a visitar algunos amigos y por quedarse charlando, se le hizo muy tarde, más de lo que había planeado y tuvo que caminar sola a su casa siendo ya de noche.
No tenía miedo porque vivía en una ciudad pequeña y vivía solo unas cuantas manzanas del lugar.
El Equilibrista
El gran equilibrista había tendido una cuerda desde un borde al otro de un acantilado. El se aprestaba a hacer su demostración y la multitud, situada abajo, esperaba ansiosa.
-¿Creen que puedo cruzar al otro lado caminando por la cuerda?- preguntó el artista.
-¡Sí!- contestó la multitud.
El Tenedor
Había una mujer que había sido diagnosticada con una enfermedad incurable y a la que le habían dado sólo tres meses de vida. Así que empezó a poner sus cosas "en orden". Llamó al pastor y lo citó en su casa para discutir algunos aspectos de su última voluntad. Le dijo qué canciones quería que se cantaran en su entierro, qué lecturas hacer y con qué traje deseaba ser enterrada. La mujer también solicitó ser enterrada con su Biblia.
Carta de un Soldado
(Esta carta fue hallada en el campo de batalla dentro del bolsillo de la chaqueta de un soldado; su cuerpo fue encontrado completamente destrozado causado por una granada.)
"Escúchame, Señor, yo nunca he hablado contigo, hoy quiero saludarte. ¿Cómo estás? Tú sabes, siempre me decían que no existías y yo siendo un tonto creí que era verdad.
El Alpinista
Cuentan que un alpinista se preparó durante varios años para conquistar el Aconcagua. Su desesperación por proeza era tal que, conociendo todos los riesgos, inició su travesía sin compañeros, en busca de la gloria sólo para él.