El Sacrificio de Baltasar Hubmaier

A través de los siglos desde el tiempo de Esteban, el primer mártir, se cuentan por miles los hombres que no estimaron su vida preciosa para sí mismos, sino que han sacrificado todo para la gloria de Dios.  Uno de ellos es Baltasar Hubmaier, que era maestro de Teología y predicador en la catedral de Ratisbona. Cuando dejó la iglesia católica empezó la persecución para él.

La Carrera de Trineos con Perros

Cada año en Alaska, hay una carrera de trineos con perros de 1,000 millas donde el ganador sale con un premio de mucho dinero y prestigio.

Escogieron dar sus vidas

Cerca de Mobile, Alabama, había un puente de ferrocarriles que atravesaba una bahía bastante grande. Era una madrugada demasiada nublada, un poco antes de las 3:00 AM cuando un remolcador que estaba jalando un lanchón pasó por abajo del puente, el lanchón o la barcaza se golpeó contra el puente. Por la oscuridad del momento, nadie pudo ver lo extenso del daño que causó, pero alguien en el remolcador llamó a la autoridades por el radio para informarles.

Quien

Quien se aparte de la colmena, por el miedo que le produce el aguijón de la abeja, no disfrutará la dulzura de su miel.

Quien se aleja del rosal por temor a las espinas, jamás obsequiará una bella rosa.

Quien se sienta sobre la grama, acobardado por la montaña, no sabrá la plenitud que se goza en la cumbre.

Quien no enciende el fuego por temor a quemarse, morirá temblando de frío.

La Millonaria

Una señorita cristiana americana vino a hallarse en posesión de una cuantiosa fortuna que quiso administrar ella misma para fines caritativos.

La Tempestad

"Un hombre sencillo viví­a en la costa. No habí­a nada que le gustaba más que navegar. Cada minuto libre lo aprovechaba para salir al mar. Tení­a buenos conocimientos acerca de viento y tiempo, nudos y pesca. Un dí­a llevó consigo a su hijo de 10 años y a su amigo de la misma edad a navegar. Habiendo un tiempo fantástico salieron al mar. Repentinamente se alzó un fuerte temporal, embistiendo violentamente contra el velero.

El Hueco en el Buque

Un buque chocó contra unas rocas y como consecuencia de la averí­a el agua comenzó a meterse en el buque, inútilmente trataban de sacar los tripulantes manejando las bombas. La entrada del lí­quido elemento superaba a sus esfuerzos, viendo lo cual, el capitán mandó formar la tripulación y dijo:

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