Quien

Quien se aparte de la colmena, por el miedo que le produce el aguijón de la abeja, no disfrutará la dulzura de su miel.

Quien se aleja del rosal por temor a las espinas, jamás obsequiará una bella rosa.

Quien se sienta sobre la grama, acobardado por la montaña, no sabrá la plenitud que se goza en la cumbre.

Quien no enciende el fuego por temor a quemarse, morirá temblando de frío.

La Millonaria

Una señorita cristiana americana vino a hallarse en posesión de una cuantiosa fortuna que quiso administrar ella misma para fines caritativos.

La Tempestad

"Un hombre sencillo viví­a en la costa. No habí­a nada que le gustaba más que navegar. Cada minuto libre lo aprovechaba para salir al mar. Tení­a buenos conocimientos acerca de viento y tiempo, nudos y pesca. Un dí­a llevó consigo a su hijo de 10 años y a su amigo de la misma edad a navegar. Habiendo un tiempo fantástico salieron al mar. Repentinamente se alzó un fuerte temporal, embistiendo violentamente contra el velero.

El Hueco en el Buque

Un buque chocó contra unas rocas y como consecuencia de la averí­a el agua comenzó a meterse en el buque, inútilmente trataban de sacar los tripulantes manejando las bombas. La entrada del lí­quido elemento superaba a sus esfuerzos, viendo lo cual, el capitán mandó formar la tripulación y dijo:

Donando Sangre

Una tarde de un viernes tí­pico y estás manejando hacia tu casa. Sintonizas la radio. El noticiero cuenta una historia de poca importancia: En un pueblo lejano han muerto 3 personas de alguna gripe que  nunca antes se habí­a visto. No le pones mucha atención a ese acontecimiento...

Las Manos

"Durante el siglo XV, en una pequeña aldea cercana a Ní¼remberg, viví­a una familia con 18 niños. Para poder poner pan en la mesa para tal prole, el padre, y jefe de la familia, trabajaba casi 18 horas diarias en las minas de oro, y en cualquier otra cosa que se presentara.

El Amado Bambú

Había una vez, un maravilloso jardín, situado en el centro de un campo. El dueño acostumbraba pasear por el al sol de mediodía. Un esbelto bambú era el más bello y estimado de todos los árboles de su jardín. Este bambú crecía y se hacía cada vez más hermoso. El sabía que su Señor lo amaba y que el era su alegría.

CONSEJERIA

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