El Valor del Dinero
Estaba el hombre parado frente a un auditorio repleto de personas y sacando de su bolsillo un billete de 100 dólares preguntó a la audiencia:
- Con todo sinceridad, levanten las manos las personas que desean este billete – Casi todos en í el auditorio levantaron las manos. El hombre entonces abolló el billete y lo hizo una bolita luego lo extendió y el billete estaba arrugado feamente y luego volvió a preguntar a la audiencia:
El Viaje
Había una vez un matrimonio con un hijo de doce años y un burro que decidieron viajar, trabajar y conocer el mundo... así, se fueron los tres con su burro... pero, al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba:
- "Mira ese chico mal educado; él arriba del burro y los pobres padres, ya mayores, llevándolo de las riendas"...
Personas con Inteligencia
Usted fue creado para la creatividad. Sus ojos buscan la oportunidad, sus oídos reciben la dirección, su mente precisa un desafió y su corazón anhela el camino de Dios. Demándele a su creatividad todos los días. Siempre lo grandioso comenzó como el de alguien. Todas las personas de acción son primero soñadoras.
El Arbol Confundido
Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: "No sabía quién era."
El Valor del Anillo
Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro sin mirarlo, le dijo:
Las Dos Piedrecitas
Había dos piedrecillas que vivían en medio de otras en el lecho de un torrente. Se distinguían entre todas porque eran de un intenso color azul. Cuando les llegaba el sol, brillaban como dos pedacitos de cielo caídos al agua. Ellas conversaban en lo que serían cuando alguien las descubriera:
"Acabaremos en la corona de una reina" se decían.
Un día por fin fueron recogidas por una mano humana.