El Centavo
Un niñito que jugaba un día con un jarrón muy valioso metió su mano dentro y no pudo sacarla. Su padre también trató lo mejor que pudo, pero en vano. Estaban pensando ya en romper el jarrón cuando el padre dijo:
-Ahora, hijo mío, tratemos una vez más. Abre tu mano y estira tus dedos como me ves, y entonces sácala.
El Pescador Y El Banquero
Un banquero de inversión estaba en el muelle de un pueblito costeño cuando llego un botecito con un solo pescador. Dentro del bote habían varios atunes amarillos de buen tamaño. El banquero elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo le había tomado pescarlos.
El Rey, el Mendigo y la Limosna
Caminaba un mendigo por un camino pedregoso, descalzo, harapiento, con su alforja al hombro. Traía el alma muy triste, los ojos bajos, hundidos, maldecía su suerte.
¿A Donde va tu dinero?
Este era un billete de $20 dólares y otro de $1 dólar que se encontraban en una bolsa de banco en el edificio de la Reserva Federal en el centro de la ciudad. Mientras se encontraban lado a lado, el billete de un $1 le preguntó a su compañero:
-"Oye, amigo, ¿dónde has estado? No te he visto en mucho tiempo."
El de $20 respondió:
Angeles Viajeros
Dos Angeles viajeros se pararon para pasar la noche en el hogar de una familia muy adinerada. La familia era ruda y no quiso permitirles a los Angeles que se quedaran en la habitación de huéspedes de la mansión. En vez de ser así, a los Angeles les dieron un espacio pequeño en el frío sótano de la casa.